lunes, 5 de octubre de 2015

Órdenes e instrucciones

La esencia de este post no está tanto en las definiciones de orden e instrucción en el ámbito laboral, como en la relación entre ellas.

Si una orden es un "mandato", un imperativo por el que se espera que una persona lleve a cabo una serie de acciones, las instrucciones serían cada una de esas acciones, o bien, la forma en que deben llevarse a cabo.

La diferencia entre conceptos queda clara al ejemplificar algunos casos de órdenes no instructivas, así como de instrucciones que no conllevan solicitud alguna. Órdenes serían "Enciende la freidora", o "Lleva estas cajas a Valencia". Instrucciones serían "la freidora se encience a 180º", o "conduce siempre por debajo de 100Km/h".

Órdenes e instrucciones son independientes del concepto de abuso, si bien resulta fácil identificar como insultante una orden acompañada de instrucciones elementales, redundantes o innecesarias, que podríamos interpretar como una acusación sarcástica de ser ineficaces. Por ejemplo: "Enciende la freidora, pero ponle aceite" "Lleva estas cajas a Valencia; no te olvides de conducir por la derecha".

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